Estoy en Guayaquil, ya terminó el encuentro de músicos de la Region Iberoamericana "Mi herencia es el Señor". Asistieron mas de 180 músicos y cantores de las comunidades de alianza de la Espada del Espíritu, de Colombia (Cali y Bogotá), Ecuador (Cuenca, Quito y Guayaquil) , Costa Rica, Nicaragua (Chontales, Managua...) , Puerto Rico, Republica Dominicana, Honduras, Guatemala, España, Portugal... ¡Ah! y se me olvidaba: México. (Acapulco, Mexicali, San Miguel de Allende, Xalapa y Monterrey)
Fue una gran bendición. ¡Gracias Señor! Me tocó dirigir parte del encuentro y me siento un poco cansado/desvelado. Pero hubo muy buenos momentos.
También hubo un concierto y asistieron mas de 900 personas.
Fede tocó bien a pesar de tener el yeso en el brazo. Tocó la batería con Generación Jésed y el bajo eléctrico con Jésed.
Conocí muchos hermanos músicos y pude aprender muchas cosas, establecimos muchos lazos de hermandad y despues de muchas charlas, oraciones, reflexiones y mesas redondas hicimos todos juntos una oración de consagración al Señor en el ministerio de la música que dice así:
Señor:
Deseo de todo corazón conocerte y amarte sobre todas las cosas. Deseo servirte con reverencia, con asombro y con espíritu agradecido. Quiero comprometerme delante de ti y de mis hermanos a ser un hombre/mujer de oración, de modo que mi relación contigo sea la mayor prioridad en mi vida, porque tú eres mi herencia y mi tesoro.
Te ofrezco, Señor, mi sincero compromiso de vivir plenamente como discípulo de Cristo, integrado a la comunidad en la que tú me has llamado y viviendo plena e integralmente la fe cristiana que me has llamado a profesar. Se que debo dar testimonio de mi fe y mi amor por ti, y vivir de manera congruente con los mandamientos y enseñanza que tú me has dado.
Te pido Señor que derrames cada día sobre mi la gracia y el poder de tu Espíritu Santo, para vivir la espiritualidad carismática a la que tú me has llamado. Te ofrezco un corazón dispuesto a recibir y a atesorar los dones sobrenaturales que tú quieras darme: palabra profética, canto inspirado, canto y oración en lenguas, y todos los que tú en tu sabiduría quieras darme para mi edificación personal y para el servicio a mis hermanos.
Te ofrezco mi compromiso de conocerte mas y mas leyendo y meditando asiduamente tu Palabra, orando con tu Palabra y cantando tu Palabra, para que tu Palabra se haga vida en mi y de fruto en abundancia. Confío en que eres tú quien realiza la obra y que yo solo soy un instrumento en tus manos. Deseo ser usado por ti y hacer todo para tu mayor gloria.
Deseo servirte con amor y generosidad, y que todo mi servicio esté impregnado e impulsado por este amor. Me ofrezco como un sacrificio de alabanza y de obediencia a ti y a mis hermanos, como una ofrenda de humildad y servicio gozoso y entusiasta. Te ofrezco mi compromiso de servirte con fidelidad, diligencia y responsabilidad en el ministerio de la música al que tú me has llamado.
Te pido Señor que me des la apertura y disposición a ser moldeado que necesito para servirte como tú lo quieres. Dame Señor la capacidad de reconciliación, tolerancia y dominio propio que requiero para que el servicio de la música que doy a ti y a mis hermanos sea confiable y ordenado.
Te ruego Señor que me des la madurez humana y emocional para servirte con eficacia, iniciativa, disponibilidad, cooperando y comunicándome asertiva y efectiva con mis hermanos en el ministerio de música y en la comunidad.
Quiero vivir fielmente el llamado comunitario que tú me has dado, buscando conocer, vivir y amar la espiritualidad de la Espada del Espíritu. Me comprometo delante de ti y de mis hermanos a hacer del culto comunitario un aspecto muy importante de mi vida y a participar activamente en las asambleas comunitarias, desarrollando lazos fuertes de hermandad, amistad y amor con mis hermanos del ministerio de música de mi comunidad y de otras comunidades hermanas.
Me comprometo también a poner siempre los dones naturales y sobrenaturales que tú me das al servicio de la comunidad, del pueblo de Dios y de la extensión del reino de Dios. Asimismo me comprometo a vivir en la luz, a aceptar el apoyo pastoral, y a recibir toda la dirección, formación y corrección de parte de mis líderes.
Confío en que me haz llamado a este servicio, por lo mismo sé que es un servicio espiritual y deseo crecer en visión y comprensión de este llamado que me has hecho, para tocar, no con criterios humanos, sino según tus ojos, la música del cielo. Sé que tú habitas en las alabanzas de tu pueblo y por eso quiero construir y enriquecer este templo espiritual del culto que te rendimos como comunidad por medio de la música. Te ofrezco mi canto, mis manos, mis labios, mi garganta y mi corazón para que me hagas, en tus manos, un instrumento dócil, eficaz y poderoso para ayudar a otros a entrar a Tu presencia y a extender de tu reino en la tierra.
Estoy dispuesto a cultivar los dones musicales y espirituales que tú Señor me has dado, siendo generoso con mi tiempo y acudiendo asiduamente a los ensayos y a los retiros, cursos y entrenamientos que sean necesarios para mi formación espiritual y musical.
Se que en la eternidad podré unirme a los ángeles y santos para darte gloria y honra con toda la creación por medio del canto y la música. En este tiempo, y mientras tú así lo quieras, yo te ofrezco mi compromiso de darte gloria y edificar a tu Pueblo por medio de la música.
Yo _____________ me comprometo, Señor, a hacer todo lo que esté a mi alcance para tocar la mejor música para ti. Es para mí un inmenso honor, una alegría inefable y un gozo indescriptible el que tú me hayas llamado a servirte en el ministerio de la música. Abrazo de todo corazón esta vocación y te ofrezco mi sincero compromiso de servirte con todo mi amor a través de este ministerio en el seno de mi comunidad _____________.
Amen